Los 8 miembros de Traffic Sound se reunieron para lo que consideraban que probablemente sería su última presentación en público, programada para los días 17 y 22 de octubre de 2015 en el Teatro Peruano Japonés, de Lima, Perú.
Listos para salir, se dan un momento para una foto de Felipe Miyamoto en uno de los camerinos del teatro. De izq. a der.: Lucho Nevares (batería), Guillermo Barclay (primera guitarra y cantautor), Guillermo Barclay Jr. (segunda guitarra), Zulu (bajo), Guillermo Thorne (bajo y teclado), Jean Pierre Magnet Vargas Prada (saxo y flautas), Manuel Sanguinetti (cantantautor y cofundador) y Freddy Rizo Patrón (guitarra rítmica, cantautor y cofundador), junto con la estrella del backstage, Marlene Miyashiro, asistente de Jean Pierre, que siempre se desdobla increíblemente en diezmil partes y vuela como un rayo para verificar que cada rasgo y detalle de los conciertos de Jean Pierre Magnet salgan a satisfacción del público. Linda, modesta y encantadora. Pero no se engañen. Tiene un carácter que a todos hace temblar. ¡Sigue sonriendo, Marlene, jajaja! ¡Y graaaaaaaaacias por todo!
El sábado 17 todos dijimos unas palabras. No recuerdo bien las de todos, pero recuerdo, más o menos, las mías cuando dije: "Estoy muy contento... de que, cuando entro a una tienda, todavía me digan: '¿Sí, joven?' (risas) Me faltan casi 5 años para cumplir 70, pero, como dice Manuel, aquí no pasamos de 19". Cierto periodista comentó que Traffic Sound simplemente desplegó una energía y entusiasmo desbordantes.
Jean Pierre estuvo magnífico como siempre con el saxo y las flautas. Expresó un emotivo homenaje a Traffic Sound por ser la banda que impulsó su carrera en la música desde su temprana juventud. Barclay y Willy Junior expresaron su satisfacción de compartir el escenario como padre e hijo. Nevares, a quien alguien por ahí llamó "una bestia salvaje en la batería", agradeció que todos lo hicieran sentirse de 19.
Willy Thorne aclaró que era la primera vez que él y yo tocábamos juntos en un concierto. De hecho, fue interesante que al final de la canción "Yerterday's game" hiciéramos un dúo de bajos. Por eso añadí: "Willy, tú nunca fuiste reemplazado". Freddy (Medussa) Rizo Patrón deleitó al auditorio no solo con unas palabras graciosas y muy emotivas, sino con un "She's about a mover" que puso de pie a un auditorio que lo ovacionó.
Al final, fue muy grato para todos intercambiar unas palabras con quienes se nos acercaron para expresar sus sentimientos y comentarios. Apreciamos muchísimo que guardaran la compostura, muy propio de gente madura. De hecho, nos dio mucho gusto ver a familias enteras, desde niños de tres años hasta sus abuelitos y abuelitas, todos juntos coreando las canciones de Traffic Sound. Nos enteramos de que hubo amigos que vinieron del extranjero, como Tito Ventura (de los Mad's) y Pichín Cagigao y su esposa para este inolvidable concierto. Otros se mantuvieron al tanto minuto a minuto mediante sus equipos de comunicación de última generación.
Y cómo no mencionar a Lynn Stricklin, que nos prestó su apoyo, Donald Wilson por la selección visual que nos hizo llegar para proyectarla en pantalla gigante. A Julio y Giulio Menchelli, padre e hijo, así como Lukas Isaac y Felipe Miyamoto, todos fotógrafos profesionales que hicieron de las suyas con sus cámaras durante todo el concierto. También Henry Dawson Pastor, que nos envió el full show que filmó, y a Rocknbeats2, que subió un compendio a YouTube. Además de los sonidistas del Teatro Peruano Japonés. También Edmundo Delgado del estudio Amigos, y journalists y bloggers como Fidel Gutiérrez, Renzo Sánchez y tantos otros que cooperaron de una u otra manera con las noticias, el sonido, la escenografía, la filmación y la logística para que todo saliera ok. ¡Gracias a todos! El cariñoso aplauso del público fue para ustedes también.
Resumiendo, todo salió tan bien que a los señores de Traffic Sound se les movió el piso y se quedaron pensando si realmente fue la última vez que tocaban juntos.
Bueno, la mayoría de las siguientes fotografías fueron tomadas en el Teatro Peruano Japonés, por Lukas Isaac, Felipe Miyamoto y Julio y Giulio Menchelli (padre e hijo, respectivamente) en el concierto de Traffic Sound (en pantalla grande las disfrutarás mejor). A propósito la resolución aquí es mucho más baja que las fotos originales, y lo que sigue no se trata de una biografía, sino de una referencia.
Antes de llamarse Traffic Sound, un día de 1967, Manuel Sanguinetti conversó con Freddy Rizo Patrón para ver la posibilidad de formar un grupo. Convocaron a Willy Thorne Valega, quien sugirió la inclusión de Willy Barclay. Y después entraron Lucho Nevares y Jean Pierre Magnet. Se pusieron a ensayar, y a estas reuniones alguien trajo un bonito semáforo como adorno. A Manuel Sanguinetti se le ocurrió: "Traffic Sound" (sonido del tráfico), y lo adoptaron como nombre para la banda.
Sus integrantes
Freddy (Medussa) Rizo Patrón
Guitarra rítmica, cantautor, cofundador y coro
Fotografías: Felipe Miyamoto (1, 2, 3)
En la foto superior izquierda, Medussa en sus años mozos. Se había ganado el alias por los rizos dorados de su melena. (1, 2, 3) Disfrutando a sus anchas de su participación en el concierto. El auditorio se puso de pie, ovacionándolo, cuando los hizo vibrar al ritmo de "She's about a mover" con un mix bailable muy alegre. (3) Con Junior y Jean Pierre.
Manuel Sanguinetti
Cantantautor y cofundador
Fotografías: Felipe Miyamoto (1, 2, 3, 4, 6, 7), Lukas Isaac (5)
Como siempre, Manuel entonando las canciones con un despliegue vocal impresionante, poniéndole corazón a cada tema, procurando que su público reciba aquello por lo cual vino: Disfrutar de un gran concierto.
Willy Thorne
Bajo, teclados y coro
Fotografías: Felipe Miyamoto (1, 2, 3, 4, 5, 6)
(1, 5) La participación de Zulu con el bajo dio más libertad a Willy para acompañar a todos con los muchos sonidos agradables que consiguió con su teclado Korg. (2, 4, 6, 7) Tocando su bajo de 5 cuerdas. (3) Con Jean Pierre y Junior.
Willy Barclay
Primera guitarra y coro
Fotos: Felipe Miyamoto (1, 3, 4, 5), Lukas Isaac (2)
(1) Willy padre con Willy hijo. (2, 3, 5) Ensayo y concierto. (4) Traffic Sound, sus 8 miembros: Luis Nevares, Guillermo (Willy) Barclay, Willy Barclay Jr., Zulu, Willy Thorne, Jean Pierre Magnet, Manuel Sanguinetti y Freddy (Medussa) Rizo Patrón en uno de los camerinos del Teatro Peruano Japonés.
Luis Nevares
Baterista
Fotografías: Felipe Miyamoto (1, 2, 3, 4)
(1, 3) Lucho, concentrado, como es habitual en él, para darle a los tambores justo en el momento preciso. Alguien por ahí lo llamó "una bestia salvaje en la batería". Aunque yo no usaría tal apelativo, diría que le dio duro. Dijo sentirse como de 19. Utilizó una batería electrónica que combinó sabiamente con una tradicional. Como hombre muy proactivo, reconoce que la electricidad podría fallar en cualquier momento, los tambores tradicionales no tanto. (2) Ocupando el lugar más elevado del escenario, su figura inconfundible se proyectó en la pantalla durante todo el concierto. (4) Cantando el coro a voz en cuello como en los viejos tiempos.
Willy Barclay Jr.
Segunda guitarra y coro
Fotografías: Felipe Miyamoto (2, 3), Lukas Isaac (1)
(1, 2) Junior aprendió mucho de su padre, Willy Barclay, y logró ponerse a la misma altura, o más, sacándole sonidos muy interesantes a sus guitarras con su pedalera (4). No solo es bueno con la guitarra, tiene una excelente voz (3). Y además de tocar en Traffic Sound, toca en una banda con un grupo de amigos. Se reúnen regularmente como pasatiempo.
Bueno, la gente está ingresando al teatro, esperando el inicio del concierto.
Cómo sería que todos los que lo desearan pudieran visitar en su camerino y conocer personalmente a Traffic Sound. Pero como eso no es materialmente posible, qué mejor que alguien los represente simbólicamente a todos. Este niño hizo eso. Simplemente se escabulló entre la gente y se abrió paso hasta los camerinos el día del concierto porque quería conocer a Manuel Sanguinetti, que lo recibió con mucho gusto y estrechó su mano. Freddy, Lucho, Junior y todos los demás que estaban allí también estrecharon su mano y le expresaron el gusto que sentían de verlo allí.
Se trataba de mi nieto, Alejandro Cabrera Ruiz. Porque cuando me iba a ensayar, solía preguntarme: "¿Adónde vas, abuelo?", y yo le decía: "A ensayar, a casa de Manuel". Así que el nombre de Manuel era un enigma para él. En dos ocasiones me pidió que lo llevara al ensayo, y allí pudo conocer a casi todo el grupo. Lamentablemente, Manuel todavía no llegaba a Lima. Por eso el nombre de Manuel se le había hecho muy familiar, aunque no lo conocía. El día del concierto no pudo menos que visitarlo en su camerino a fin de conocerlo personalmente. En la foto puedes ver reflejada en el espejo su satisfacción y la de Manuel.
Como todo niño de 4 años, es un chiquitín muy interesante. El amor por su madre quedó plasmado en esto que ocurrió cierto día. Le dijo categóricamente a su papá, delante de su mamá: "Papá, cuando yo sea grande, ¡¡cásate con otra mujer!!" Sus padres reaccionaron asombrados: "¡¡Qué!! ¿Por qué, hijito?" Y les contestó: "¡Porque cuando yo sea grande, me voy a casar con mi mamá!". ¡Plop!
Me encantó cuando a sus ocho años decidió que quería estudiar música. Sus padres le compraron un teclado Yamaha, después un piano, y lo inscribieron en un curso. Todas las tardes, regresando de la escuela, ensayaba sus lecciones de piano antes de hacer cualquier otra cosa. Decía que su maestra de piano era excelente. Para entonces, Alejandro estaba radicando en Guadalajara, México, y se había llevado gratos recuerdos del concierto de Traffic Sound.
Al final, fue muy grato para todos intercambiar unas palabras con quienes se nos acercaron para expresar sus sentimientos y comentarios. Apreciamos muchísimo que guardaran la compostura, muy propio de gente madura. De hecho, nos dio mucho gusto ver a familias enteras, desde niños de tres años hasta sus abuelitos y abuelitas, todos juntos coreando las canciones de Traffic Sound. Nos enteramos de que hubo amigos que vinieron del extranjero, como Tito Ventura (de los Mad's) y Pichín Cagigao y su esposa para este inolvidable concierto. Otros se mantuvieron al tanto minuto a minuto mediante sus equipos de comunicación de última generación.
Y cómo no mencionar a Lynn Stricklin, que nos prestó su apoyo, Donald Wilson por la selección visual que nos hizo llegar para proyectarla en pantalla gigante. A Julio y Giulio Menchelli, padre e hijo, así como Lukas Isaac y Felipe Miyamoto, todos fotógrafos profesionales que hicieron de las suyas con sus cámaras durante todo el concierto. También Henry Dawson Pastor, que nos envió el full show que filmó, y a Rocknbeats2, que subió un compendio a YouTube. Además de los sonidistas del Teatro Peruano Japonés. También Edmundo Delgado del estudio Amigos, y journalists y bloggers como Fidel Gutiérrez, Renzo Sánchez y tantos otros que cooperaron de una u otra manera con las noticias, el sonido, la escenografía, la filmación y la logística para que todo saliera ok. ¡Gracias a todos! El cariñoso aplauso del público fue para ustedes también.
Resumiendo, todo salió tan bien que a los señores de Traffic Sound se les movió el piso y se quedaron pensando si realmente fue la última vez que tocaban juntos.
Bueno, la mayoría de las siguientes fotografías fueron tomadas en el Teatro Peruano Japonés, por Lukas Isaac, Felipe Miyamoto y Julio y Giulio Menchelli (padre e hijo, respectivamente) en el concierto de Traffic Sound (en pantalla grande las disfrutarás mejor). A propósito la resolución aquí es mucho más baja que las fotos originales, y lo que sigue no se trata de una biografía, sino de una referencia.
Antes de llamarse Traffic Sound, un día de 1967, Manuel Sanguinetti conversó con Freddy Rizo Patrón para ver la posibilidad de formar un grupo. Convocaron a Willy Thorne Valega, quien sugirió la inclusión de Willy Barclay. Y después entraron Lucho Nevares y Jean Pierre Magnet. Se pusieron a ensayar, y a estas reuniones alguien trajo un bonito semáforo como adorno. A Manuel Sanguinetti se le ocurrió: "Traffic Sound" (sonido del tráfico), y lo adoptaron como nombre para la banda.
Sus integrantes
Freddy (Medussa) Rizo Patrón
Guitarra rítmica, cantautor, cofundador y coro
Fotografías: Felipe Miyamoto (1, 2, 3)
Manuel Sanguinetti
Cantantautor y cofundador
Fotografías: Felipe Miyamoto (1, 2, 3, 4, 6, 7), Lukas Isaac (5)
Willy Thorne
Bajo, teclados y coro
Fotografías: Felipe Miyamoto (1, 2, 3, 4, 5, 6)
Willy Barclay
Primera guitarra y coro
Fotos: Felipe Miyamoto (1, 3, 4, 5), Lukas Isaac (2)
Luis Nevares
Baterista
Fotografías: Felipe Miyamoto (1, 2, 3, 4)
(1, 3) Lucho, concentrado, como es habitual en él, para darle a los tambores justo en el momento preciso. Alguien por ahí lo llamó "una bestia salvaje en la batería". Aunque yo no usaría tal apelativo, diría que le dio duro. Dijo sentirse como de 19. Utilizó una batería electrónica que combinó sabiamente con una tradicional. Como hombre muy proactivo, reconoce que la electricidad podría fallar en cualquier momento, los tambores tradicionales no tanto. (2) Ocupando el lugar más elevado del escenario, su figura inconfundible se proyectó en la pantalla durante todo el concierto. (4) Cantando el coro a voz en cuello como en los viejos tiempos.
Jean Pierre Magnet
Saxofones, flautas y coro
Fotografías: Lukas Isaac (1, 2, 3, 5), Felipe Miyamoto (4)
(1) Jean Pierre reflejando la enorme satisfacción de tocar con Traffic Sound, la banda que le abrió el camino a su decisión final de dedicarse por entero a la música. (2, 3, 4, 5) Experto con los vientos, estrenó un precioso saxo nuevo que trajo expresamente de Estados Unidos para este concierto. Tocó diferentes saxos y distintos tipos de flauta. Bailó, cantó y saltó con el público que lo ama. ¡Gracias, Jean Pi!
Zulu
Bajo y coro
Fotografías: Julio y Giulio Menchelli (1, 4), Felipe Miyamoto (2, 3, 5)
(1) En la foto 1, Willy Barclay está a mi derecha. Si te fijas bien, su cabello y el mío, así como su espalda y la mía, se traslapan. Parece que me hubiera crecido el cabello, y yo fuese más grueso. En realidad, el cabello de Willy le dio un aparente volumen al mío, jejeje. De otro modo, pensarías que para la foto 5 (haciendo el coro en "Chicama Way") alguien me cortó el pelo, o que la foto fue tomada otro día (un poco más de pelo no me hubiera quedado mal). Y puesto que casi me faltan 5 años para cumplir 70, estos fotógrafos me han caído muy bien, jajaja. (2) Ingresando al escenario. (3) En el ensayo. (4) Con Jean Pierre, haciendo coro en "Yesterday's Game". Aunque esta vez no toqué los teclados, queda para la historia.
Zulu
Bajo y coro
Fotografías: Julio y Giulio Menchelli (1, 4), Felipe Miyamoto (2, 3, 5)
(1) En la foto 1, Willy Barclay está a mi derecha. Si te fijas bien, su cabello y el mío, así como su espalda y la mía, se traslapan. Parece que me hubiera crecido el cabello, y yo fuese más grueso. En realidad, el cabello de Willy le dio un aparente volumen al mío, jejeje. De otro modo, pensarías que para la foto 5 (haciendo el coro en "Chicama Way") alguien me cortó el pelo, o que la foto fue tomada otro día (un poco más de pelo no me hubiera quedado mal). Y puesto que casi me faltan 5 años para cumplir 70, estos fotógrafos me han caído muy bien, jajaja. (2) Ingresando al escenario. (3) En el ensayo. (4) Con Jean Pierre, haciendo coro en "Yesterday's Game". Aunque esta vez no toqué los teclados, queda para la historia.
Willy Barclay Jr.
Segunda guitarra y coro
Fotografías: Felipe Miyamoto (2, 3), Lukas Isaac (1)
(1, 2) Junior aprendió mucho de su padre, Willy Barclay, y logró ponerse a la misma altura, o más, sacándole sonidos muy interesantes a sus guitarras con su pedalera (4). No solo es bueno con la guitarra, tiene una excelente voz (3). Y además de tocar en Traffic Sound, toca en una banda con un grupo de amigos. Se reúnen regularmente como pasatiempo.
Bueno, la gente está ingresando al teatro, esperando el inicio del concierto.
Cómo sería que todos los que lo desearan pudieran visitar en su camerino y conocer personalmente a Traffic Sound. Pero como eso no es materialmente posible, qué mejor que alguien los represente simbólicamente a todos. Este niño hizo eso. Simplemente se escabulló entre la gente y se abrió paso hasta los camerinos el día del concierto porque quería conocer a Manuel Sanguinetti, que lo recibió con mucho gusto y estrechó su mano. Freddy, Lucho, Junior y todos los demás que estaban allí también estrecharon su mano y le expresaron el gusto que sentían de verlo allí.
Se trataba de mi nieto, Alejandro Cabrera Ruiz. Porque cuando me iba a ensayar, solía preguntarme: "¿Adónde vas, abuelo?", y yo le decía: "A ensayar, a casa de Manuel". Así que el nombre de Manuel era un enigma para él. En dos ocasiones me pidió que lo llevara al ensayo, y allí pudo conocer a casi todo el grupo. Lamentablemente, Manuel todavía no llegaba a Lima. Por eso el nombre de Manuel se le había hecho muy familiar, aunque no lo conocía. El día del concierto no pudo menos que visitarlo en su camerino a fin de conocerlo personalmente. En la foto puedes ver reflejada en el espejo su satisfacción y la de Manuel.
Como todo niño de 4 años, es un chiquitín muy interesante. El amor por su madre quedó plasmado en esto que ocurrió cierto día. Le dijo categóricamente a su papá, delante de su mamá: "Papá, cuando yo sea grande, ¡¡cásate con otra mujer!!" Sus padres reaccionaron asombrados: "¡¡Qué!! ¿Por qué, hijito?" Y les contestó: "¡Porque cuando yo sea grande, me voy a casar con mi mamá!". ¡Plop!
Me encantó cuando a sus ocho años decidió que quería estudiar música. Sus padres le compraron un teclado Yamaha, después un piano, y lo inscribieron en un curso. Todas las tardes, regresando de la escuela, ensayaba sus lecciones de piano antes de hacer cualquier otra cosa. Decía que su maestra de piano era excelente. Para entonces, Alejandro estaba radicando en Guadalajara, México, y se había llevado gratos recuerdos del concierto de Traffic Sound.
¿Nerviosos?
Bueno, alguien por ahí escribió que, antes del concierto, estábamos nerviosos. Pero francamente yo no vi nervioso a ninguno de nosotros. Todo lo contrario. Era lógico que nuestros niveles de estrés se dispararan debido a la tremenda responsabilidad que implicaba dar lo mejor de nosotros. La adrenalina y otras hormonas son recursos humanos esenciales que nunca fallan. Inundan nuestro organismo antes de casi cualquier suceso importante. Pero cuando uno siempre ha sabido qué hacer con su adrenalina, se siente bien a pesar de la tensión del momento, incluso mejor.
Sin embargo, ¿nervios -en el sentido de andar temerosos, inquietos o temblorosos-? ¡Nada que ver! Por ejemplo, aunque con anterioridad el grupo había ensayado y grabado "Sácala a bailar", yo no había ensayado lo suficiente, porque me convocaron poco tiempo antes del concierto. Claro, había practicado la canción a solas con el bajo, con una grabación, haciendo un cover, pero no me parecía que la había practicado lo suficiente con el grupo. Creo que ensayé la canción unas tres veces en total. Ellos pensaron que para mí era pan comido. Definitivamente, fue la canción que menos ensayé con el grupo. ¿Por qué? Primero, porque al principio no la incluyeron en la lista de las canciones que tocaría (porque no tocaría en todas), y me despreocupé. Pero después, poco antes del Día D, la incluyeron, y ya no tuve tiempo para ensayar más.
Les dije, sarcásticamente, en el teatro: "Les agradezco mucho la confianza que depositan en mí, creyendo que podré tocar esta canción sin haberla ensayado lo suficiente". Pero me daba vueltas en la cabeza cómo resultaría la cosa, porque, para remate, al final, todos acordaron que no la tocarían exactamente como en la grabación. ¿Y mis covers? ¡Se fueron al agua! ¡Imagínate que a última hora tendrás que adivinar lo que harán los demás! ¿No es fascinante? Para morirse de risa, ¿no? Chistositos, jejeje.
Cada vez que en el ensayo la tocaron de otra manera (y como dije, solo la ensayamos unas tres veces), yo exclamé: "¡Pero en la grabación no es así!", y Barclay me contestaba, sonriendo: "Ya, Zulu, olvídate de la grabación. Tú toca nomás. No te preocupes". Me encantaba su actitud. No bromeo. Porque un músico profesional no debe hacerse bolas con nada, siempre que conozca sus limitaciones. Simplemente toca y se adapta, como en un jam session. Me recordaba a Manolo Ventura, cuyo estilo es complicadísimo al improvisar las escalas, y cuando convoca a músicos para que lo acompañen, les exige la habilidad de seguirlo al pie de la letra aunque no sepan qué van a tocar, no importa la variación que él haga.
Para alguien que no tiene mucha experiencia, puede sonarle raro, pero no para los pajaritos cuando vuelan en bandadas. Por mucho tiempo los científicos se rompieron la cabeza tratando de averiguar cómo podían virar bruscamente las bandadas de aves sin chocar unas con otras ni desviarse del grupo, arriba y abajo, a la derecha y a la izquierda, a toda velocidad, todas juntas, sin importar la cantidad (algo parecido hacen los cardúmenes en el mar y en los ríos). Un día lo averiguaron. No se trataba de seguir a un líder. Bastaba que una de ellas virara, y todas las demás viraban con ella por instinto, como uno solo. Entonces me relajé y me dije a mí mismo: "¡Es cuestión de seguir a los demás, como las aves!".
Por eso, como Barclay y yo seríamos los primeros en salir al escenario, justo antes de salir, es decir, en el preciso momento en que teníamos que avanzar, le susurré a Willy al oído, para ver cómo reaccionaría: "Oye, Barclay, creo que no hemos ensayado lo suficiente 'Sácala a bailar'". A lo que Willy me contestó, alzando los brazos con sarcasmo: "¡Ya, Zulu, no fastidies!" Por eso, al salir, sonreí de oreja a oreja, alzando las manos, como diciéndome a mí mismo: "¡Ya, Zulu, no fastidies a Barclay, jajajaj!". Así fue como las dos últimas canciones del concierto del día jueves fueron "Sácala a bailar" y "La Camita", y la gente se divirtió mucho. ¿Alguien notó las fallas?
Bueno, pasando a otro punto, en más de una ocasión confesé abiertamente que, en mis años mozos, consumí tabaco y marihuana habitualmente, y de vez en cuando también algunos químicos -como anfetaminas, pink, LSD, jarabe para la tos, medicinas en doble y triple dosis, y no sé qué más-. Me hacían volar, a veces para arriba, a veces para abajo. No obstante, también he explicado que hace más de 40 años descubrí que era más conveniente mantenerse uno lo más sano y saludable posible.
Bueno, alguien por ahí escribió que, antes del concierto, estábamos nerviosos. Pero francamente yo no vi nervioso a ninguno de nosotros. Todo lo contrario. Era lógico que nuestros niveles de estrés se dispararan debido a la tremenda responsabilidad que implicaba dar lo mejor de nosotros. La adrenalina y otras hormonas son recursos humanos esenciales que nunca fallan. Inundan nuestro organismo antes de casi cualquier suceso importante. Pero cuando uno siempre ha sabido qué hacer con su adrenalina, se siente bien a pesar de la tensión del momento, incluso mejor.
Sin embargo, ¿nervios -en el sentido de andar temerosos, inquietos o temblorosos-? ¡Nada que ver! Por ejemplo, aunque con anterioridad el grupo había ensayado y grabado "Sácala a bailar", yo no había ensayado lo suficiente, porque me convocaron poco tiempo antes del concierto. Claro, había practicado la canción a solas con el bajo, con una grabación, haciendo un cover, pero no me parecía que la había practicado lo suficiente con el grupo. Creo que ensayé la canción unas tres veces en total. Ellos pensaron que para mí era pan comido. Definitivamente, fue la canción que menos ensayé con el grupo. ¿Por qué? Primero, porque al principio no la incluyeron en la lista de las canciones que tocaría (porque no tocaría en todas), y me despreocupé. Pero después, poco antes del Día D, la incluyeron, y ya no tuve tiempo para ensayar más.
Les dije, sarcásticamente, en el teatro: "Les agradezco mucho la confianza que depositan en mí, creyendo que podré tocar esta canción sin haberla ensayado lo suficiente". Pero me daba vueltas en la cabeza cómo resultaría la cosa, porque, para remate, al final, todos acordaron que no la tocarían exactamente como en la grabación. ¿Y mis covers? ¡Se fueron al agua! ¡Imagínate que a última hora tendrás que adivinar lo que harán los demás! ¿No es fascinante? Para morirse de risa, ¿no? Chistositos, jejeje.
Cada vez que en el ensayo la tocaron de otra manera (y como dije, solo la ensayamos unas tres veces), yo exclamé: "¡Pero en la grabación no es así!", y Barclay me contestaba, sonriendo: "Ya, Zulu, olvídate de la grabación. Tú toca nomás. No te preocupes". Me encantaba su actitud. No bromeo. Porque un músico profesional no debe hacerse bolas con nada, siempre que conozca sus limitaciones. Simplemente toca y se adapta, como en un jam session. Me recordaba a Manolo Ventura, cuyo estilo es complicadísimo al improvisar las escalas, y cuando convoca a músicos para que lo acompañen, les exige la habilidad de seguirlo al pie de la letra aunque no sepan qué van a tocar, no importa la variación que él haga.
Para alguien que no tiene mucha experiencia, puede sonarle raro, pero no para los pajaritos cuando vuelan en bandadas. Por mucho tiempo los científicos se rompieron la cabeza tratando de averiguar cómo podían virar bruscamente las bandadas de aves sin chocar unas con otras ni desviarse del grupo, arriba y abajo, a la derecha y a la izquierda, a toda velocidad, todas juntas, sin importar la cantidad (algo parecido hacen los cardúmenes en el mar y en los ríos). Un día lo averiguaron. No se trataba de seguir a un líder. Bastaba que una de ellas virara, y todas las demás viraban con ella por instinto, como uno solo. Entonces me relajé y me dije a mí mismo: "¡Es cuestión de seguir a los demás, como las aves!".
Por eso, como Barclay y yo seríamos los primeros en salir al escenario, justo antes de salir, es decir, en el preciso momento en que teníamos que avanzar, le susurré a Willy al oído, para ver cómo reaccionaría: "Oye, Barclay, creo que no hemos ensayado lo suficiente 'Sácala a bailar'". A lo que Willy me contestó, alzando los brazos con sarcasmo: "¡Ya, Zulu, no fastidies!" Por eso, al salir, sonreí de oreja a oreja, alzando las manos, como diciéndome a mí mismo: "¡Ya, Zulu, no fastidies a Barclay, jajajaj!". Así fue como las dos últimas canciones del concierto del día jueves fueron "Sácala a bailar" y "La Camita", y la gente se divirtió mucho. ¿Alguien notó las fallas?
Bueno, pasando a otro punto, en más de una ocasión confesé abiertamente que, en mis años mozos, consumí tabaco y marihuana habitualmente, y de vez en cuando también algunos químicos -como anfetaminas, pink, LSD, jarabe para la tos, medicinas en doble y triple dosis, y no sé qué más-. Me hacían volar, a veces para arriba, a veces para abajo. No obstante, también he explicado que hace más de 40 años descubrí que era más conveniente mantenerse uno lo más sano y saludable posible.
Ahora confieso que vuelo con colesterol, triglicéridos y glucosa. El médico me ha amenazado con infartos, diabetes, amputaciones de dedos y extremidades, derrames cerebrales y no sé cuantas consecuencias más si no controlo mis niveles de grasa y azúcar (mi padre era diabético y murió de un infarto, y la mayoría de mis hermanos que fallecieron poco después de los 50, sufrieron un infarto). Debo esforzarme por cambiar mis hábitos alimenticios, es todo (aunque el doc cree que, a pesar de todo, que mi organismo se dispara por su cuenta y no le hace caso a las medicinas). Felizmente, la muerte no me asusta, más bien, yo la asusto a ella, jajaja. Se me corre.
Así que, como verás, no estábamos nerviosos en el sentido que lo toma la mayoría, sino, más bien. contentos, relajados y sanamente templados, como arcos que se doblan y apuntan al blanco, listos para disparar flechas musicales que darán en el centro de la satisfacción de todos. Si no, mira esta foto. Estaba tan relajado que creo que se me pasó la mano, jajaja. Parecía que estaba entrando en alguna clase de trance cósmico, o ensayando la cara que pondré el día de mi cremación, jajajaja (no practico yoga, por siaca, me sale natural). A mi esposa nunca le ha gustado esa cara y a mí tampoco.
De hecho, cuando me percaté de que el travieso de Felipe Miyamoto hizo clic y me tomó esta foto, casi pongo el bajo en el piso y lo correteo por el auditorio para matarlo, jajajaja. Sabiendo que a veces me relajo demasiado, no en vano les había advertido a los muchachos: "Por favor, si me ven con cara de muerto, me avisan con una gran sonrisa. ¡Hablo en serio!" Pero no me tomaron en serio. Creyeron que bromeaba. Ahora se dan cuenta de por qué se los había dicho. Parezco un oso flaco saliendo de su hibernación. Podría hacer de doble en una película de zombies, jajajajaja. Lo tomaré en cuenta para la próxima foto y no me bañaré con agua tan caliente antes de un concierto. Me deja muuuuuy laxo. Hasta el bajo me pesaba un montón, jajajajaja. Con esa foto, nadie creería que me encanta reír. Nos reímos en todas las formas: en Ja, Je, Ji, Jo y Ju, depende de qué se trate.
Backstage
Backstage significa 'entre bastidores', o sea, 'lo que ocurre en privado', 'detrás del escenario'. En esta foto del día jueves 22 de octubre de 2015, vemos cómo comenzaban a llegar desde muy temprano los que venían al concierto.
Pero ¿qué estaba sucediendo mientras tanto? ¿A qué hora llegaba Traffic Sound? ¿Estarían ensayando en el interior? ¿Todavía no habían llegado? ¿Podré pedirles un autógrafo? ¿Cómo será el concierto? Muchas inquietudes y preguntas bullían por las respuestas.
Bueno, para los que no lo saben, tanto el sábado 17 como el jueves 22, todo el equipo y los integrantes de Traffic Sound llegaron a las 9 en punto de la mañana, y se quedaron allí hasta cerca de dos horas después de terminado el concierto. Es decir, pasamos todo el día en el recinto, salvo por momentos que salimos a dar una vuelta por ahí (yo me escapé un rato y me fui a bañar con agua bien caliente).
¿Por qué desde tan temprano?
No tienes la más remota idea de todo lo que hay que preparar. Solo te puedo dar una idea superficial de lo mucho que implica. Uno trae su instrumento, pero ¿qué hay detrás de cada instrumento, para que suene bien? Hay todo un despliegue logístico y una infraestructura con un montón de detalles y variables a los que hay que dar atención, uno por uno, conectando un sinfín de cables, calibrando las frecuencias y demás niveles, verificando dónde se ubicará cada uno con respecto al otro, aprendiendo cómo y cuándo entrar o salir del escenario, probando los micrófonos y los instrumentos, ensayando las canciones, chequeando la influencia de la acústica, etc. Por ejemplo, una cosa es oír el sonido con el auditorio vacío, y otra, calibrar la salida de los altavoces para que no se pierda nada cuando el recinto se llene con los cuerpos humanos que obsorberán, por decirlo así, parte del sonido.
Al término del concierto, hubo algunos que nos dijeron: "Felicitaciones también al sonidista. ¡Excelente sonido!". ¿Pero quién fue el sonidista? En realidad, fue un equipo de especialistas que trabajó coordinadamente, como hormiguitas, desde muy temprano por la mañana. Y no creas que instalaron todo y lo dejaron tal como estaba hasta la siguiente fecha, el jueves 22. No. Tuvieron que montar y desmontar todo antes y después del concierto y después volver a instalarlo y calibrarlo todo nuevamente en la siguiente fecha. Porque el teatro también se utiliza para otra clase de presentaciones durante la semana.
Bueno ¿quién es el sonidista? En realidad, hay tres sonidistas. Uno (foto de abajo) es el que controla el sonido para los músicos (él mismo también es un músico), y su sala de control está ubicada a nivel del escenario, detrás de las cortinas, al lado izquierdo. Es su responsabilidad nivelar las frecuencias que salen por los altavoces pequeños (foto de arriba), que sirven para que Traffic Sound se oiga a sí mismo durante el concierto. Porque el sonido que va hacia el público no se oye bien desde el escenario. De modo que necesitamos varios de estos altavoces pequeños apuntando hacia nosotros a fin de tener una idea de cómo lo está percibiendo el público durante el concierto.
Además, este mismo técnico tiene otra importante misión: encargarse de que cada integrante de Traffic Sound disponga de un par de audífonos que le permita oír su propio instrumento y el de los demás con el volumen que más le convenga. En otras palabras, por los audífonos se oye cada instrumento exactamente como desea oírlo cada uno. Por ejemplo, si Jean Pierre desea oír más fuerte la batería, quizás solicite que, en sus audífonos, suban el volumen a la batería. Si Barclay desea que la batería tenga poco volumen, y su guitarra más, tal vez solicite que suban el volumen de su guitarra.
Dicha salida de sonido no afecta ni interfiere para nada el sonido que sale por los altavoces pequeños que apuntan hacia Traffic Sound ni por los que apuntan hacia el público. Es un sonido que viaja por un canal totalmente independiente. También hay otro sonidista. ¿Quién es, y cuál es su responsabilidad?
Es uno cuya sala de control está ubicada en el lado opuesto, es decir, a espaldas del público, en la parte posterior del teatro (foto de abajo). Él es Lorenzo Sandoval y su misión consiste en controlar el sonido que oirá el público durante el concierto desde cada rincón del auditorio a través de unos altavoces muy grandes, convenientemente ubicados. Él escucha atentamente cómo percibe el público el sonido de Traffic Sound. Él es el sonidista a quien algunos se refirieron cuando dijeron: "Felicitaciones al sonidista". Porque es el que controla los altavoces para el público.
Sin embargo, todos los técnicos merecen nuestras felicitaciones. Porque tienen una ardua labor para ecualizar los sonidos, para que salga según como el director lo desea. En este caso, Traffic Sound dejó esa decisión al criterio de Jean Pierre. No obstante, el primer día hubo una falla técnica difícil de detectar que nos indispuso a todos. Felizmente pudo solucionarse. Uno de los equipos incorporados a uno de los micrófonos pareció interferir.
También hay otras cosas importantes que preparar. Una es la iluminación, para lo cual hay que colocar los instrumentos y pedestales en sus debidos lugares, así como ubicar correctamente la plataforma del baterista, para que los técnicos sepan cómo dirigir cada uno de los muchos focos de luz hacia los lugares correctos.
También está el sistema audiovisual en pantalla gigante. No se trata de una simple proyección desde el fondo del auditorio, como en los cines. El sistema consiste en proyectar las imágenes con un cañón de luz a través de una pequeña cuadrícula, desde la parte posterior del escenario (detrás del baterista), apuntando hacia un enorme espejo situado al fondo, es decir, en la parte de atrás del escenario. Entonces el espejo refleja la imagen hacia la pantalla gigante que los operarios han desplegado en el escenario, que es lo que el público ve durante el concierto. Todo eso requiere mucho tiempo, paciencia, esfuerzo y cálculo.
Por ejemplo, Manuel tuvo la idea de proyectar las fotografías de algunas de las muchas jóvenes que conocieron a Traffic Sound desde sus inicios. No se podían poner todas, lógicamente, pero algunas sirvieron de marco en pantalla gigante para cuando Willy Barclay entonó "Simple" y cuando todos entonaron una favorita de Jean Pierre: "Brown eyed girl". ¿Las reconoces?
¿Y qué hay de las varias cámaras de filmación que fueron colocadas convenientemente en diferentes puntos del teatro para registrarlo todo en video? Silenciosamente hubo operadores que ajustaron constantemente sus lentes para obtener las imágenes que después se editarían junto con el audio.
Así que, como verás, no estábamos nerviosos en el sentido que lo toma la mayoría, sino, más bien. contentos, relajados y sanamente templados, como arcos que se doblan y apuntan al blanco, listos para disparar flechas musicales que darán en el centro de la satisfacción de todos. Si no, mira esta foto. Estaba tan relajado que creo que se me pasó la mano, jajaja. Parecía que estaba entrando en alguna clase de trance cósmico, o ensayando la cara que pondré el día de mi cremación, jajajaja (no practico yoga, por siaca, me sale natural). A mi esposa nunca le ha gustado esa cara y a mí tampoco.
De hecho, cuando me percaté de que el travieso de Felipe Miyamoto hizo clic y me tomó esta foto, casi pongo el bajo en el piso y lo correteo por el auditorio para matarlo, jajajaja. Sabiendo que a veces me relajo demasiado, no en vano les había advertido a los muchachos: "Por favor, si me ven con cara de muerto, me avisan con una gran sonrisa. ¡Hablo en serio!" Pero no me tomaron en serio. Creyeron que bromeaba. Ahora se dan cuenta de por qué se los había dicho. Parezco un oso flaco saliendo de su hibernación. Podría hacer de doble en una película de zombies, jajajajaja. Lo tomaré en cuenta para la próxima foto y no me bañaré con agua tan caliente antes de un concierto. Me deja muuuuuy laxo. Hasta el bajo me pesaba un montón, jajajajaja. Con esa foto, nadie creería que me encanta reír. Nos reímos en todas las formas: en Ja, Je, Ji, Jo y Ju, depende de qué se trate.
Backstage
Backstage significa 'entre bastidores', o sea, 'lo que ocurre en privado', 'detrás del escenario'. En esta foto del día jueves 22 de octubre de 2015, vemos cómo comenzaban a llegar desde muy temprano los que venían al concierto.
Pero ¿qué estaba sucediendo mientras tanto? ¿A qué hora llegaba Traffic Sound? ¿Estarían ensayando en el interior? ¿Todavía no habían llegado? ¿Podré pedirles un autógrafo? ¿Cómo será el concierto? Muchas inquietudes y preguntas bullían por las respuestas.
Bueno, para los que no lo saben, tanto el sábado 17 como el jueves 22, todo el equipo y los integrantes de Traffic Sound llegaron a las 9 en punto de la mañana, y se quedaron allí hasta cerca de dos horas después de terminado el concierto. Es decir, pasamos todo el día en el recinto, salvo por momentos que salimos a dar una vuelta por ahí (yo me escapé un rato y me fui a bañar con agua bien caliente).
¿Por qué desde tan temprano?
No tienes la más remota idea de todo lo que hay que preparar. Solo te puedo dar una idea superficial de lo mucho que implica. Uno trae su instrumento, pero ¿qué hay detrás de cada instrumento, para que suene bien? Hay todo un despliegue logístico y una infraestructura con un montón de detalles y variables a los que hay que dar atención, uno por uno, conectando un sinfín de cables, calibrando las frecuencias y demás niveles, verificando dónde se ubicará cada uno con respecto al otro, aprendiendo cómo y cuándo entrar o salir del escenario, probando los micrófonos y los instrumentos, ensayando las canciones, chequeando la influencia de la acústica, etc. Por ejemplo, una cosa es oír el sonido con el auditorio vacío, y otra, calibrar la salida de los altavoces para que no se pierda nada cuando el recinto se llene con los cuerpos humanos que obsorberán, por decirlo así, parte del sonido.
Al término del concierto, hubo algunos que nos dijeron: "Felicitaciones también al sonidista. ¡Excelente sonido!". ¿Pero quién fue el sonidista? En realidad, fue un equipo de especialistas que trabajó coordinadamente, como hormiguitas, desde muy temprano por la mañana. Y no creas que instalaron todo y lo dejaron tal como estaba hasta la siguiente fecha, el jueves 22. No. Tuvieron que montar y desmontar todo antes y después del concierto y después volver a instalarlo y calibrarlo todo nuevamente en la siguiente fecha. Porque el teatro también se utiliza para otra clase de presentaciones durante la semana.
Bueno ¿quién es el sonidista? En realidad, hay tres sonidistas. Uno (foto de abajo) es el que controla el sonido para los músicos (él mismo también es un músico), y su sala de control está ubicada a nivel del escenario, detrás de las cortinas, al lado izquierdo. Es su responsabilidad nivelar las frecuencias que salen por los altavoces pequeños (foto de arriba), que sirven para que Traffic Sound se oiga a sí mismo durante el concierto. Porque el sonido que va hacia el público no se oye bien desde el escenario. De modo que necesitamos varios de estos altavoces pequeños apuntando hacia nosotros a fin de tener una idea de cómo lo está percibiendo el público durante el concierto.
Además, este mismo técnico tiene otra importante misión: encargarse de que cada integrante de Traffic Sound disponga de un par de audífonos que le permita oír su propio instrumento y el de los demás con el volumen que más le convenga. En otras palabras, por los audífonos se oye cada instrumento exactamente como desea oírlo cada uno. Por ejemplo, si Jean Pierre desea oír más fuerte la batería, quizás solicite que, en sus audífonos, suban el volumen a la batería. Si Barclay desea que la batería tenga poco volumen, y su guitarra más, tal vez solicite que suban el volumen de su guitarra.
Dicha salida de sonido no afecta ni interfiere para nada el sonido que sale por los altavoces pequeños que apuntan hacia Traffic Sound ni por los que apuntan hacia el público. Es un sonido que viaja por un canal totalmente independiente. También hay otro sonidista. ¿Quién es, y cuál es su responsabilidad?
Es uno cuya sala de control está ubicada en el lado opuesto, es decir, a espaldas del público, en la parte posterior del teatro (foto de abajo). Él es Lorenzo Sandoval y su misión consiste en controlar el sonido que oirá el público durante el concierto desde cada rincón del auditorio a través de unos altavoces muy grandes, convenientemente ubicados. Él escucha atentamente cómo percibe el público el sonido de Traffic Sound. Él es el sonidista a quien algunos se refirieron cuando dijeron: "Felicitaciones al sonidista". Porque es el que controla los altavoces para el público.
Sin embargo, todos los técnicos merecen nuestras felicitaciones. Porque tienen una ardua labor para ecualizar los sonidos, para que salga según como el director lo desea. En este caso, Traffic Sound dejó esa decisión al criterio de Jean Pierre. No obstante, el primer día hubo una falla técnica difícil de detectar que nos indispuso a todos. Felizmente pudo solucionarse. Uno de los equipos incorporados a uno de los micrófonos pareció interferir.
También hay otras cosas importantes que preparar. Una es la iluminación, para lo cual hay que colocar los instrumentos y pedestales en sus debidos lugares, así como ubicar correctamente la plataforma del baterista, para que los técnicos sepan cómo dirigir cada uno de los muchos focos de luz hacia los lugares correctos.
También está el sistema audiovisual en pantalla gigante. No se trata de una simple proyección desde el fondo del auditorio, como en los cines. El sistema consiste en proyectar las imágenes con un cañón de luz a través de una pequeña cuadrícula, desde la parte posterior del escenario (detrás del baterista), apuntando hacia un enorme espejo situado al fondo, es decir, en la parte de atrás del escenario. Entonces el espejo refleja la imagen hacia la pantalla gigante que los operarios han desplegado en el escenario, que es lo que el público ve durante el concierto. Todo eso requiere mucho tiempo, paciencia, esfuerzo y cálculo.
Por ejemplo, Manuel tuvo la idea de proyectar las fotografías de algunas de las muchas jóvenes que conocieron a Traffic Sound desde sus inicios. No se podían poner todas, lógicamente, pero algunas sirvieron de marco en pantalla gigante para cuando Willy Barclay entonó "Simple" y cuando todos entonaron una favorita de Jean Pierre: "Brown eyed girl". ¿Las reconoces?
Durante uno de los ensayos hubo un incidente. Empezó a salir un humo espeso que me hizo colocar el bajo en su pedestal y salir disparado para aspirar aire puro. No me habían advertido que habría un cañón de humo como parte de la escenografía. "¡Soy alérgico a esas cosas! Me puedo caer desmayado", les dije en tono desesperado. Todos se miraron unos a otros, como diciendo: "¡Tonto! Esto no hace daño". Pero les dije enfáticamente que no regresaría al escenario hasta que se disipara. Se acabó. Decidieron no usarlo.
También se seleccionaron variados diseños y videos para ser proyectados a medida que avanzaba la lista de canciones. Aquí puedes ver algunos.
¿Y qué hay de las varias cámaras de filmación que fueron colocadas convenientemente en diferentes puntos del teatro para registrarlo todo en video? Silenciosamente hubo operadores que ajustaron constantemente sus lentes para obtener las imágenes que después se editarían junto con el audio.
En la foto de abajo, el más discreto, pero de ninguna manera menos importante, sino todo lo contrario. Su responsabilidad consistio en grabar el audio del concierto. Edmundo Delgado, CEO del Estudio Amigos, acudió con un equipo en miniatura y lo sincronizó con los equipos del teatro, registrando cada detalle del sonido de los diferentes instrumentos musicales y de las voces. Una consola multicanal que después serviría para la edición audiovisual. Aquí lo vemos sentado discretamente detrás del escenario, grabando el concierto de Traffic Sound, un tesoro en sus manos.
Edmundo es músico y cantautor. Puedes escuchar su disco "Madre" en Spotify. Busca "Edmundo Delgado Madre". ¡Excelente producción! Instrumentistas muy competentes y arreglos musicales súper creativos. En un mundo en que poco se destaca la bondad y la nobleza, su disco inspira a pensar en la naturaleza y en el lugar que uno ocupa en el ecosistema, así como en el agradecimiento que todos les debemos a nuestras madres. ¡Buena Ed!
Como verás, todas estas personas, y todos estos equipos nos ayudaron a producir el excelente sonido de Traffic Sound en vivo, el cual quedó registrado para la historia de la música en Perú.
No fue solo cuestión de divertirnos tocando la guitarra un rato, sino todo un trabajo de equipo que demandó muchísimo esfuerzo. Y es bueno mencionar estas cosas, especialmente teniendo en cuenta a quienes nos conocían desde cuando solo tocábamos guitarra y cantábamos en una esquina o en la playa para alegrar a los muchachos del barrio.
La foto en el recuadro de arriba indica la ubicación de un pequeño accesorio que se sujeta a un pedestal. Es un equipo que interactúa con el micrófono y el teclado (también puede hacerlo con el micrófono y una de las guitarras) con la finalidad de ecualizar la voz. Por ejemplo, puede desdoblar la voz que ingresa por el micrófono y hacer que por los altavoces salgan dos o tres voces armónicamente en distintas frecuencias.
La foto en el recuadro de arriba indica la ubicación de un pequeño accesorio que se sujeta a un pedestal. Es un equipo que interactúa con el micrófono y el teclado (también puede hacerlo con el micrófono y una de las guitarras) con la finalidad de ecualizar la voz. Por ejemplo, puede desdoblar la voz que ingresa por el micrófono y hacer que por los altavoces salgan dos o tres voces armónicamente en distintas frecuencias.
¿Por qué tiene que interactuar con el teclado o con una de las guitarras? Para que la armonía no se pierda cuando varían las diferentes escalas de una canción. Así las voces producidas cambian según se trate de un acorde en mayor o menor. Y tiene muchas otras funciones interesantes, como grabar diferentes opciones y matices a fin de modificarlos en cualquier momento al impulso de un botón. También impide que la voz salga desafinada, ya que el teclado o la guitarra domina el sonido de las voces que se producen, de modo que estas salen perfectamente afinadas. No hay pierde.
Jean Pierre también cuenta con un complicado equipo que, presionando un botón con un pie, puede seleccionar diferentes opciones para extraer una mayor calidad de sonido de sus poderosos vientos (saxo, flauta, flautín, clarinete). Aquí abajo lo vemos ensayando ante el asombro de quienes allí estábamos. Aunque en el concierto Jean Pierre no hizo gala de todo lo que se puede lograr con dicho equipo, durante el ensayo sí lo hizo, y nos dejó boquiabiertos a todos. ¡Fue increíble! Parecían diez saxofones sonando en diferentes niveles. Precioso.
Mucho que afinar
Cada uno tiene que calibrar su instrumento, por decirlo así, de modo que las frecuencias musicales de las notas armonicen con las frecuencias de todos los demás instrumentos. Todos tienen que estar exactamente en las mismas frecuencias. De lo contrario, sería un desastre. Dejaría de ser música para convertirse en una molestia para el oído. La afinación es vital. Por ejemplo, cada guitarra debe tener afinada cada cuerda respecto a todas las demás, y cada guitarra debe estar afinada con respecto a las demás guitarras. El teclado no se desafina. Por tanto, el teclado manda. Todas las guitarras y los vientos deben estar afinadas con respecto al teclado, o bien, con respecto a un afinador electrónico.
Algunos músicos solo confían en su oído. Es encomiable que un músico profesional no requiera ningún aparato para afinar su instrumento. Sin embargo, ¿hay un ser humano perfecto? Y acaso, ¿no podría uno comenzar a perder el oído? Definitivamente. Además, ya no vivimos en los tiempos de las cavernas. Contamos con instrumentos que nos ayudan a perfeccionar la afinación a un grado muy bueno y en el menor tiempo posible. Se puede confiar en que todos los músicos estarán bien afinados antes del concierto. De modo que, por respeto a los demás músicos y por el auditorio mismo, mostramos humildad al usar un afinador, garantizando una correcta afinación.
En la foto de abajo vemos a Barclay ajustando su pedalera para extraer muchos sonidos interesantes a sus guitarras. Es un equipo que le sirve a semejanza del de Jean Pierre, y lleva incorporado un afinador que le avisa cuando una cuerda se desafina. ¿Sabías que ya existen las guitarras con clavijeros robóticos que afinan automáticamente cada cuerda según como el instrumentista configure el equipo?
Y en la foto de abajo podemos ver la extraordinaria pedalera de Junior, con la cual configura diferentes e increíbles efectos de sonido para sus guitarras. Al igual que la de su padre, incluye un afinador electrónico. Muy conveniente, puesto que utilizó varias guitarras, tanto de seis como de doce cuerdas, durante el concierto.
¡Ajá! Abajo, durante uno de los ensayos, Zulu reacciona instintivamente ante lo que parece ser una leve desafinación en uno de los instrumentos. Por eso, él mismo se asegura de que el suyo esté dando las notas correctamente. Afina su bajo. A veces las guitarras y los bajos se desafinan, ya sea porque se jaló demasiado la cuerda, o porque se instalaron cuerdas nuevas y todavía les faltaba estirarse bien. Todo músico debe estar atento a cualquier pequeña desafinación, especialmente el director. Porque una cuerda desafinada, en cualquiera de las guitarras, o del bajo, podría causar una mala impresión, sobre todo en los espectadores más exigentes. ¡Cuanto más si quedará un registro grabado!
¿Y la batería también se puede afinar? En realidad, sí. Pero por lo general, no es relevante. A Nevares eso no le preocupa. ¿Acaso te diste cuenta de que cierto tambor no dio en la nota? ¡De ninguna manera! Tendría que tratarse de una canción muy especial, en la que la afinación de los tambores realmente destacara al grado que un oído entrenado se diera cuenta.
Por otro lado, cuando la gente canta o habla de música, generalmente piensa solo en la afinación. Y es cierto. La afinación es vital. Pero, ¿y el ritmo? ¿Y el compás? Si no se decide el compás y el ritmo que se seguirá a lo largo de la canción, todos se dispararían por su cuenta y el intento se volvería un desorden total. Es importante definir a qué velocidad irán los instrumentos, y eso lo determina el director. El baterista sigue dichas instrucciones al pie de la letra y procura mantener el compás en su lugar.
La música es un arreglo ordenado de coordenadas de tiempos y frecuencias. Un pentagrama no es otra cosa que un matemático cuadro de coordenadas. Los tiempos se anotan verticalmente, y las notas, horizontalmente. Sería fantástico que, universalmente, se estableciera que a cada nota y a cada compás le correspondiera un color distintivo, a fin de facilitarles a los niños su aprendizaje.
Bueno, una batería electrónica tiene muchas ventajas. El sonido es extraordinario, pero a diferencia de una batería convencional, el sonido sale ecualizado por los altavoces y puede dársele el volumen que se desee, de la misma manera como sucede con los sonidos de las guitarras eléctricas o de las voces. Por eso Lucho utiliza los audífonos que se ven en la foto. Sin audífonos solo oiría suaves "clic, clic, clic", y el bombo sonaría "tac, tac". En cambio, al pasar por el equipo y los altavoces, produce un potente "buuummm, buuummm".
Sin embargo, Lucho también sabe por experiencia que le conviene ser precavido. La electricidad puede fallar en cualquier momento y ¿adónde se metería de la vergüenza? ¡Ni hablar! Es mejor llevar unos tambores tradicionales y, por lo menos, un platillo, y combinarlos, solo por si acaso. Además, los tambores convencionales se ven muy bonitos, ¿verdad?
Un problema es que llevar y traer la batería es como realizar una mudanza, y la instalación es mucho más complicada que simplemente llevar una guitarra o colocar unos tambores por ahí. Hay que acarrear muchas cajas y conectar muchos cables, luego configurar el sistema de audio. Y no está de más mencionar que tiene un metrónomo incorporado. Lucho podría usarlo si quisiera. El equipo también viene con muchos covers grabados, con los que puede practicar todo lo que quiera. Si eres un profesional y vas a comprarte una batería electrónica, Lucho te recomendaría pensar en una Roland.
Y se proyectaron muchos diseños fotográficos y de video especialmente preparados para este concierto inolvidable. No puedo ponerlos todos aquí. Pero cuando después alguien le contó a otro: "¡Estuvo espectacular!", seguramente no tenía idea de lo que decía, porque estaba de espaldas. Bueno, algunas de las proyecciones fueron estas.
El concierto
¿Y qué hay de ti? ¿Estuviste allí?
Si no pudiste asistir, ten presente que lo importante es que te encuentres bien y que no hagas nada de lo cual podrías arrepentirte después. Bueno, puedes hacer lo siguiente: Mientras miras algunas del las fotos arriba, escucha la entretenida entrevista que Manuel Sanguinetti hizo a Thorne, Medussa y Zulu para Radio Doble Nueve (99.1 FM) antes del concierto. Incluye cuatro canciones remasterizadas: "Meshkalina II", "Chicama II", "Simple (versión especial)" y "Sácala a bailar".
Y si pudiste ir, consérvalo como un bonito recuerdo. Podríamos haberlo hecho en un lugar amplio y lejano, sin sillas ni comodidades, pero sabíamos que muchos preferían disfrutarlo en un ambiente más familiar, donde pudieran tomar asiento y gozar con las canciones que tanto querían escuchar, unos para recordar los viejos tiempos, y los más jóvenes, para acompañar a sus abuelitos y conocer por pirmera vez a 'esos míticos de Traffic Sound' de los que tanto les oyeron hablar, y ver cómo se divertían cuando fueron jóvenes. ¡Gracias a todos por venir a ver a Traffic Sound!
Hubo jóvenes alegres que cantaron al son de las canciones, pero también nos emocionó mucho, y nos llamó poderosamente la atención, que el auditorio estuviera matizado con tantos de quienes nos acompañaban hace más de 45 años, cuando junto con ellos éramos solo unos chiquillos llenos de vigor y poder.¡Y seguimos sintiéndonos de 19!
Todo lo que Traffic Sound preparó fue para ti con mucho cariño, para que disfrutaras de lo que probablemente sería su último concierto de la historia. En realidad, ninguno de nosotros sabe lo que será su vida mañana. Vivimos en tiempos peligrosos, en los que una enfermedad, un descuido o el propio peso de los años a veces no nos permiten desenvolvernos como quisiéramos. Sinceramente, ¡cuanto nos hubiera encantado ver entre el auditorio a Gerardo Manuel Rojas, a Mono Chaparro y a otros muchos que siempre se les recuerda junto con todos los grandes de la música en Perú. Pero las circunstancias nos obligan a ser más recatados, tolerantes y pacientes que antes. De todos modos, queríamos que supieran que estuvimos pensando en ustedes y en todos aquellos que pensaron en nosotros.
Por eso, aunque no sabemos a ciencia cierta si alguna vez Traffic Sound volverá a reunirse para tocar, estamos seguros de que el recuerdo de este concierto será para ti algo acerca de lo cual hablar a los que vengan después de nosotros. No negaremos que "somos historia", como algunos dicen peyorativamente, jajaja. Pero esa misma condición nos ha honrado sanamente, sin afán de gloria. Porque sabemos que Traffic Sound fue un referente para muchos pequeñitos que, después de que crecieron, como Junior, nos agradecieron mucho el haber valorado la música.
Jean Pierre también cuenta con un complicado equipo que, presionando un botón con un pie, puede seleccionar diferentes opciones para extraer una mayor calidad de sonido de sus poderosos vientos (saxo, flauta, flautín, clarinete). Aquí abajo lo vemos ensayando ante el asombro de quienes allí estábamos. Aunque en el concierto Jean Pierre no hizo gala de todo lo que se puede lograr con dicho equipo, durante el ensayo sí lo hizo, y nos dejó boquiabiertos a todos. ¡Fue increíble! Parecían diez saxofones sonando en diferentes niveles. Precioso.
Mucho que afinar
Cada uno tiene que calibrar su instrumento, por decirlo así, de modo que las frecuencias musicales de las notas armonicen con las frecuencias de todos los demás instrumentos. Todos tienen que estar exactamente en las mismas frecuencias. De lo contrario, sería un desastre. Dejaría de ser música para convertirse en una molestia para el oído. La afinación es vital. Por ejemplo, cada guitarra debe tener afinada cada cuerda respecto a todas las demás, y cada guitarra debe estar afinada con respecto a las demás guitarras. El teclado no se desafina. Por tanto, el teclado manda. Todas las guitarras y los vientos deben estar afinadas con respecto al teclado, o bien, con respecto a un afinador electrónico.
Algunos músicos solo confían en su oído. Es encomiable que un músico profesional no requiera ningún aparato para afinar su instrumento. Sin embargo, ¿hay un ser humano perfecto? Y acaso, ¿no podría uno comenzar a perder el oído? Definitivamente. Además, ya no vivimos en los tiempos de las cavernas. Contamos con instrumentos que nos ayudan a perfeccionar la afinación a un grado muy bueno y en el menor tiempo posible. Se puede confiar en que todos los músicos estarán bien afinados antes del concierto. De modo que, por respeto a los demás músicos y por el auditorio mismo, mostramos humildad al usar un afinador, garantizando una correcta afinación.
En la foto de abajo vemos a Barclay ajustando su pedalera para extraer muchos sonidos interesantes a sus guitarras. Es un equipo que le sirve a semejanza del de Jean Pierre, y lleva incorporado un afinador que le avisa cuando una cuerda se desafina. ¿Sabías que ya existen las guitarras con clavijeros robóticos que afinan automáticamente cada cuerda según como el instrumentista configure el equipo?
Y en la foto de abajo podemos ver la extraordinaria pedalera de Junior, con la cual configura diferentes e increíbles efectos de sonido para sus guitarras. Al igual que la de su padre, incluye un afinador electrónico. Muy conveniente, puesto que utilizó varias guitarras, tanto de seis como de doce cuerdas, durante el concierto.
¡Ajá! Abajo, durante uno de los ensayos, Zulu reacciona instintivamente ante lo que parece ser una leve desafinación en uno de los instrumentos. Por eso, él mismo se asegura de que el suyo esté dando las notas correctamente. Afina su bajo. A veces las guitarras y los bajos se desafinan, ya sea porque se jaló demasiado la cuerda, o porque se instalaron cuerdas nuevas y todavía les faltaba estirarse bien. Todo músico debe estar atento a cualquier pequeña desafinación, especialmente el director. Porque una cuerda desafinada, en cualquiera de las guitarras, o del bajo, podría causar una mala impresión, sobre todo en los espectadores más exigentes. ¡Cuanto más si quedará un registro grabado!
¿Y la batería también se puede afinar? En realidad, sí. Pero por lo general, no es relevante. A Nevares eso no le preocupa. ¿Acaso te diste cuenta de que cierto tambor no dio en la nota? ¡De ninguna manera! Tendría que tratarse de una canción muy especial, en la que la afinación de los tambores realmente destacara al grado que un oído entrenado se diera cuenta.
Por otro lado, cuando la gente canta o habla de música, generalmente piensa solo en la afinación. Y es cierto. La afinación es vital. Pero, ¿y el ritmo? ¿Y el compás? Si no se decide el compás y el ritmo que se seguirá a lo largo de la canción, todos se dispararían por su cuenta y el intento se volvería un desorden total. Es importante definir a qué velocidad irán los instrumentos, y eso lo determina el director. El baterista sigue dichas instrucciones al pie de la letra y procura mantener el compás en su lugar.
La música es un arreglo ordenado de coordenadas de tiempos y frecuencias. Un pentagrama no es otra cosa que un matemático cuadro de coordenadas. Los tiempos se anotan verticalmente, y las notas, horizontalmente. Sería fantástico que, universalmente, se estableciera que a cada nota y a cada compás le correspondiera un color distintivo, a fin de facilitarles a los niños su aprendizaje.
Bueno, una batería electrónica tiene muchas ventajas. El sonido es extraordinario, pero a diferencia de una batería convencional, el sonido sale ecualizado por los altavoces y puede dársele el volumen que se desee, de la misma manera como sucede con los sonidos de las guitarras eléctricas o de las voces. Por eso Lucho utiliza los audífonos que se ven en la foto. Sin audífonos solo oiría suaves "clic, clic, clic", y el bombo sonaría "tac, tac". En cambio, al pasar por el equipo y los altavoces, produce un potente "buuummm, buuummm".
Sin embargo, Lucho también sabe por experiencia que le conviene ser precavido. La electricidad puede fallar en cualquier momento y ¿adónde se metería de la vergüenza? ¡Ni hablar! Es mejor llevar unos tambores tradicionales y, por lo menos, un platillo, y combinarlos, solo por si acaso. Además, los tambores convencionales se ven muy bonitos, ¿verdad?
Un problema es que llevar y traer la batería es como realizar una mudanza, y la instalación es mucho más complicada que simplemente llevar una guitarra o colocar unos tambores por ahí. Hay que acarrear muchas cajas y conectar muchos cables, luego configurar el sistema de audio. Y no está de más mencionar que tiene un metrónomo incorporado. Lucho podría usarlo si quisiera. El equipo también viene con muchos covers grabados, con los que puede practicar todo lo que quiera. Si eres un profesional y vas a comprarte una batería electrónica, Lucho te recomendaría pensar en una Roland.
Y se proyectaron muchos diseños fotográficos y de video especialmente preparados para este concierto inolvidable. No puedo ponerlos todos aquí. Pero cuando después alguien le contó a otro: "¡Estuvo espectacular!", seguramente no tenía idea de lo que decía, porque estaba de espaldas. Bueno, algunas de las proyecciones fueron estas.
El concierto





























¿Y qué hay de ti? ¿Estuviste allí?
Si no pudiste asistir, ten presente que lo importante es que te encuentres bien y que no hagas nada de lo cual podrías arrepentirte después. Bueno, puedes hacer lo siguiente: Mientras miras algunas del las fotos arriba, escucha la entretenida entrevista que Manuel Sanguinetti hizo a Thorne, Medussa y Zulu para Radio Doble Nueve (99.1 FM) antes del concierto. Incluye cuatro canciones remasterizadas: "Meshkalina II", "Chicama II", "Simple (versión especial)" y "Sácala a bailar".
Y si pudiste ir, consérvalo como un bonito recuerdo. Podríamos haberlo hecho en un lugar amplio y lejano, sin sillas ni comodidades, pero sabíamos que muchos preferían disfrutarlo en un ambiente más familiar, donde pudieran tomar asiento y gozar con las canciones que tanto querían escuchar, unos para recordar los viejos tiempos, y los más jóvenes, para acompañar a sus abuelitos y conocer por pirmera vez a 'esos míticos de Traffic Sound' de los que tanto les oyeron hablar, y ver cómo se divertían cuando fueron jóvenes. ¡Gracias a todos por venir a ver a Traffic Sound!
Hubo jóvenes alegres que cantaron al son de las canciones, pero también nos emocionó mucho, y nos llamó poderosamente la atención, que el auditorio estuviera matizado con tantos de quienes nos acompañaban hace más de 45 años, cuando junto con ellos éramos solo unos chiquillos llenos de vigor y poder.¡Y seguimos sintiéndonos de 19!
Todo lo que Traffic Sound preparó fue para ti con mucho cariño, para que disfrutaras de lo que probablemente sería su último concierto de la historia. En realidad, ninguno de nosotros sabe lo que será su vida mañana. Vivimos en tiempos peligrosos, en los que una enfermedad, un descuido o el propio peso de los años a veces no nos permiten desenvolvernos como quisiéramos. Sinceramente, ¡cuanto nos hubiera encantado ver entre el auditorio a Gerardo Manuel Rojas, a Mono Chaparro y a otros muchos que siempre se les recuerda junto con todos los grandes de la música en Perú. Pero las circunstancias nos obligan a ser más recatados, tolerantes y pacientes que antes. De todos modos, queríamos que supieran que estuvimos pensando en ustedes y en todos aquellos que pensaron en nosotros.
Por eso, aunque no sabemos a ciencia cierta si alguna vez Traffic Sound volverá a reunirse para tocar, estamos seguros de que el recuerdo de este concierto será para ti algo acerca de lo cual hablar a los que vengan después de nosotros. No negaremos que "somos historia", como algunos dicen peyorativamente, jajaja. Pero esa misma condición nos ha honrado sanamente, sin afán de gloria. Porque sabemos que Traffic Sound fue un referente para muchos pequeñitos que, después de que crecieron, como Junior, nos agradecieron mucho el haber valorado la música.
Conocemos a muchos, pero a ti quizás no te conocemos personalmente, y quizás nunca nos conozcamos. Los auditorios son enormes para los artistas, de modo que no es posible conocerlos a todos. Pero lo que queda grabado en nuestros corazones, queda grabado en nuestros corazones, y eso es lo que cuenta.
Abajo en la foto, Medussa después de hacer vibrar a todos con un mix de "She's about a mover", emocionado por la alegría que sintió al recibir el aplauso cariñoso de tanta gente linda que se ponía de pie para decirle: "¡¡Buena, Freddy!! ¡¡Gracias Freddy!!".
Abajo en la foto, Medussa después de hacer vibrar a todos con un mix de "She's about a mover", emocionado por la alegría que sintió al recibir el aplauso cariñoso de tanta gente linda que se ponía de pie para decirle: "¡¡Buena, Freddy!! ¡¡Gracias Freddy!!".
Y el final, cuando todos nos expresamos mutuamente la satisfacción de habernos reunido para una noche histórica tan especial.
Así que para nosotros ha sido un verdadero gusto haber compartido un poquito de Traffic Sound contigo. No nos fue posible tocar todas las canciones que probablemente querías. Pero teníamos que resumir. Tal vez haya otra oportunidad de vernos. Nunca se sabe. No te quepa la menor duda de que Freddy, Manuel, Thorne, Barclay, Jean Pierre, Nevares, Zulu y Junior agradecemos muy sinceramente el que nos acompañaras durante este par de noches tan especiales para nosotros. Tú fuiste quien las hizo espectaculares. ¿Nos vemos en Arequipa?
Traffic Sound te desea lo mejor.
El siguiente concierto de Traffic Sound fue en Arequipa, Perú, en mayo de 2016, junto con Texao!
Peruidea Productions
Peruidea Productions publicó un video de este concierto que puedes ver en YouTube.
Ringtones de Meshkalina
Peruidea Productions publicó un video de este concierto que puedes ver en YouTube.
Ringtones de Meshkalina
Aquí tienes 7 ringtones de Meshkalina II por si quieres descargar a tu celular uno de recuerdo del concierto:
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 (Si no sabes descargar, pide a un amigo que lo haga por ti).
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 (Si no sabes descargar, pide a un amigo que lo haga por ti).







































